LA MÚSICA DE SANDRO. COMO SE HICIERON SUS CANCIONES. PABLO S. ALONSO

GM Sandro Cubierta 05 CurvasCon su inconfundible voz, su carisma en el escenario y en la pantalla grande, pero sobre todo con sus canciones y sus discos, Sandro se convirtió en uno de los grandes ídolos de la música en el mundo hispanohablante. Desde sus comienzos como rocanrolero a principios de los sesenta hasta su posterior triunfo como baladista romántico, su vasta producción atravesó los más diversos ritmos y vertientes de la canción popular del siglo XX, conjugando la chanson francesa, el pop, el bolero, el jazz, el tango, los ritmos gitanos y distintos folclores americanos y europeos.

Haciendo eje en la reconstrucción y análisis día por día de cada sesión de grabación en estudios, este libro monumental nos permite asomarnos a su proceso creativo, sus arregladores y músicos, y conocer cómo se produjo una obra fundamental de la música popular de la región. Pero éste no es solamente un trabajo profundo acerca de la carrera de Sandro, sino que a través de ella también se narra una historia musical, profesional y social de la industria discográfica, del desarrollo de los medios de comunicación a escala regional, y de los modos de producción y creación artística.

Años de investigación y detallada escucha, de búsqueda de materiales de diferentes archivos, de una revisión exhaustiva de prensa, televisión y radio argentina e internacional, y de más de sesenta entrevistas –expresamente realizadas- con productores, arregladores, técnicos y músicos protagonistas y testigos de las grabaciones y giras de Sandro, hacen de este un trabajo único y pionero en su especie.

Un libro fundamental, no solo de lectura y consulta obligatoria para los interesados en la vida y obra de Sandro, sino para quienes busquen cuestionar prejuicios y lugares comunes y comprender cómo se crea y funciona la música popular, la cultura y el espectáculo de nuestra era.

Pablo Sergio Alonso (Avellaneda, 1981) es licenciado y profesor en Ciencias de la Comunicación (Universidad de Buenos Aires), músico y periodista. Ha sido colaborador del suplemento Espectáculos del diario Clarín y las revistas Los Inrockuptibles y Rec or Play. También ha publicado en Ñ y Viva (Clarín), ADN (La Nación) y Pampa. Actualmente escribe en Otra Parte Semanal. Su tesina de licenciatura estuvo dedicada a la obra de Frank Zappa.

704 páginas.  ISBN 978-987-3823-11-4

Fe De Erratas

En un trabajo de estas características y magnitud es prácticamente inevitable que, en algún tramo, se cuele eso que en la jerga burocrática se denomina “error involuntario” (¿no son todos los errores involuntarios?). Más allá de equívocos de redacción, ortografía o edición, hay otra clase de errores, algunos por distracción, otros por la ausencia de documentación relevante al momento de su edición; otros sencillamente inexplicables. De esta clase de errores factuales se ocupa este apartado. Me complace/consuela decir que para un libro de 700 páginas, el margen de error -hasta ahora, al menos- ha sido muy pequeño. Aún así, cualquiera que encuentre una gaffe en las características de lo abajo descritos, no tiene más que comunicarse con la editorial para su futura inclusión en este espacio.

 p7, 90, 650, 653:

No tengo explicación alguna para este error, ya que, habiendo escuchado todo el material en cuestión, aún así “resolví” que Lonely Teardops, cantada por Jackie Wilson, y Lonely Teardrops, escrita e interpretada por Frank Ifield, son la misma canción cuando en verdad son dos obras homónimas. Para peor, parte del error incluye señalar a CBS un pifie inexistente al haber acreditado la canción (correctamente, ya que es la que Sandro grabó) a Ifield, amparándome en inconsistencias de CBS en los créditos autorales de otras grabaciones de Sandro del período. Encima, Wilson ni siquiera era el autor de su Lonely Teardrops. Está bien que ésta es una canción más versionada (grabada, entre otros, por John Fogerty, un favorito de Sandro), que Wilson es un artista más recordado que Ifield y que Van Morrison le dedicó una canción (Jackie Wilson Said); incluso que, estilísticamente, la guitarra de Pichi Sandri en la grabación tenga algunas similitudes con la canción grabada por Wilson. Pero nada de esto explica ni mucho menos excusa el error y cómo comprometió el análisis de la canción en la página 90, en donde en lugar de los dos primeros párrafos debería leerse lo siguiente:

Sandro y Los De Fuego prescindieron de los coros, el steel guitar y las cuerdas del original de Frank Ifield pero respetaron la tonalidad. Nuevamente, Los De Fuego se muestran capaces de producir un acompañamiento interesante para el lado más pop de Sandro, con un trabajo vocal que por momentos remite a Roy Orbison y apenas insinúa, en media línea, el comienzo de su estilo recitado.

Así mismo, en la página 91, como último párrafo de la entrada de esta canción, debería incluirse esta información:

Sandro volvería a grabar una canción ya no escrita pero sí interpretada por Frank Ifield en 1967 con Me acordé, viejo tema de la década del treinta popularizado por Billie Holiday pero basándose en la versión de Ifield.

  1. 105:

Los Gatos Salvajes no se separaron en el verano (con esto me refería a diciembre) de 1966, sino después de presentarse en Paraguay en enero de 1967. Kay Galiffi y Oscar Moro llegaron a Buenos Aires desde Rosario, pero trabajaron en otras actividades musicales antes de la formación de Los Gatos. Como la redacción del texto sugiere lo contrario, conviene aclarar que si bien la primera actividad laboral del grupo fue tocar en La Cueva (primero los jueves, luego diariamente), este ya había comenzado a ensayar un breve tiempo antes. En La Cueva, no obstante, el bajo estaba a cargo de Nebbia, porque Alfredo Toth, al ser menor de edad, terminaba preso tras las frecuentes visitas de la policía. De todas formas, Nebbia ya se estaba encargando del instrumento al suplir los jueves a Carlos Villalba. Cuando el resto de los músicos de esa fecha comenzaron a tomarse la noche libre al igual que Villalba, Nebbia convocó a Ciro Fogliatta, Galiffi y Moro.

  1. 485, nota al pie 3:

El director del film Noche sin luna ni soles fue José Martínez Suárez, cuyo nombre de pila es confundido en el libro por “Jorge”.

  1. 557:

Pese a informarse lo contrario, el LP de 1979 tuvo una edición estadounidense a cargo del sello A&R.

Para estas correcciones, quiero reconocer los aportes de Claudio Palacios (una vez más), quien me señaló que gracias a otro lector del libro se había enterado de que existían dos Lonely Teardrops, y del colega Gabriel Cócaro, por su artículo sobre los cincuenta años de La balsaTiene la frescura de lo que nace a través de la ilusión”, publicado en Página/12 el 5 de julio de 2017.

Anuncios